La reciente decisión de H&M de lanzar “gemelas digitales” de sus modelos reales, creadas por inteligencia artificial en colaboración con la agencia The Diigitals, ha generado una intensa polémica en la industria de la moda. Bajo la apariencia de innovación, esta iniciativa ha despertado preocupaciones sobre la sustitución de profesionales, la explotación de la imagen y la creciente deshumanización del sector creativo.
En este artículo analizamos el caso de H&M y lo comparamos con el enfoque ético y colaborativo que propone TRIBALBI.
💥 ¿Qué hizo H&M y por qué generó tanto rechazo?
H&M anunció la creación de clones virtuales de 30 modelos reales. Según la empresa, estas gemelas digitales se utilizarán en campañas de e-commerce, catálogos y redes sociales, con la promesa de que las modelos conservarán los derechos sobre sus réplicas y serán compensadas por su uso.
Sin embargo, la reacción del sector no se hizo esperar:
Fotógrafos, maquilladores y estilistas se sintieron desplazados, al ver cómo su trabajo era reemplazado por procesos digitales sin intervención humana.
Organizaciones como Model Alliance expresaron su preocupación por la falta de regulación, la posible explotación de la imagen y la pérdida de control de las modelos sobre su identidad digital.
Activistas y creativos señalaron que estas gemelas virtuales perpetúan estándares irreales de belleza, y generan un modelo de negocio que prioriza lo artificial sobre lo humano.
🧠 Una mirada desde TRIBALBI: tecnología con ética y propósito
Frente a este enfoque centralizado y poco transparente, TRIBALBI propone otro camino: una plataforma donde la tecnología no sustituye, sino potencia al talento humano.
Nuestro modelo se basa en la creación de licencias digitales éticas, que permiten a las modelos reales:
Ser dueñas legales de su imagen digital.
Autorizar o rechazar cada uso que se haga de su identidad modelizada.
Cobrar por cada proyecto virtual en el que participen, sin necesidad de estar físicamente presentes.
Esta trazabilidad se garantiza mediante blockchain, asegurando que cada trabajo virtual tenga un registro seguro, verificable y transparente.
🎨 ¿Y qué pasa con los fotógrafos, maquilladores o estilistas?
Muchos temen que esta transformación digital signifique el fin de su trabajo. Pero en TRIBALBI creemos que estos miedos solo se vuelven realidad si se ignoran las posibilidades de adaptación.
La creatividad no desaparece con la tecnología. Evoluciona.
Un gran ejemplo de esto es el caso de Chanel, que colaboró con un maquillador para crear el look de una modelo virtual. En vez de usar una modelo real, el artista pintó con pinceles sobre un face chart tradicional. Esa propuesta se digitalizó y aplicó mediante IA al rostro virtual. ¿El resultado? Una fusión perfecta entre técnica artística tradicional y tecnología avanzada.
Este tipo de procesos muestra que los creativos seguirán siendo imprescindibles, pero también deberán explorar nuevas formas de aplicar su arte: en entornos híbridos, colaborativos y digitales. La innovación no elimina, transforma.
🌐 ¿Hacia dónde vamos?
H&M representa un modelo vertical, donde la empresa controla los clones digitales y el proceso se vuelve más industrial que artístico.
TRIBALBI propone un ecosistema horizontal y participativo, donde cada parte implicada tiene voz, control y compensación justa.
La diferencia está en la ética, la colaboración y la transparencia.
✅ En resumen:
La tecnología no tiene que ser una amenaza, sino una herramienta.
Las modelos deben tener el control total de su imagen digital.
Los creativos del sector pueden y deben adaptarse sin dejar de ser necesarios.
TRIBALBI construye un futuro donde la innovación respeta la humanidad.